Un complemento para toda la vida
. Hoy es de esos días en que mi cabeza está algo alborotada y busca porqués. Buscarle el porqué a todo no es malo en sí, pero es fastidioso cuando encontrar un porqué te genera más preguntas que respuestas. Y entre todo mi universo caótico mental me he encontrado de frente con un recuerdo casi escondido. Hace mucho tiempo fui a parar a un bonito blog personal de una sumisa que pasaba ya la sesentena de años. Era hermoso y cercano ver como hablaba de sus sentimientos de sumisón, pero también había un apartado que emanaba mucha tristeza. En él hablaba de su último Amo, de una forma que nunca se podría asegurar con exactitud si la relación terminó o éste falleció siendo ambos ya muy mayores. Tampoco se podría asegurar, leyendo sus entradas, que estuviera o no dispuesta a entregarse de nuevo o se plantaba en esa etapa de su vida con los bellos recuerdos del pasado que narraba junto a su Amo. Pero lo que sí que era ciertamente tangible es que había vivido la relación que había ansiado en...