Relato, La ley del embudo
Estas de rodillas frente a mi, con las manos a la espalda y besando mis pies muy despacio. Yo te miro, repaso con mis ojos cada pliegue de tu piel, cada curva, tu rostro totalmente entregado a lo que haces, tus labios perfectos, adorando los pies de tu Amo. Te ordeno utilices también tu lengua, rápidamente contestas... -Si mi Amo- y comienzas a lamerme. Pasas tu lengua por los dedos, lames con fuerza la planta y como si me abrazaras con tu cuello deslizas tu lengua y tu mejilla por el empeine. Dejo que te recrees un poco mas y cuando estas apunto de pasar a mi otro pie, con las dos manos, alzo tu rostro hasta que nuestras miradas se cruzan. Sin dejar de mirarte a los ojos acaricio tus labios con mi pulgar y despacio lo introduzco en tu boca. Puedo sentir como te excitas mientas chupas mi dedo como si hicieses una felación. Con mi otra mano comienzo a acariciar tu cuello y de repente transformo la caricia en garra. Aprieto tu cuello, lo justo, para que sient...